sábado, 6 de septiembre de 2008

Srinagar

Dejamos la tranquilidad y todo lo acogedor de Mcleod Ganj. Después de 12 horas en auto, llegamos a Srinagar, la capital de Cachemira. Si bien hace algunos años esta zona disfruta un poco de tranquilidad despues de 20 años de guerra, todavía se siente tensión e inseguridad; el inmenso despliegue militar en las calles y caminos intimida y recuerda que falta mucho para dar por resuelto el conflicto politico y militar.
La ciudad antigua se cae a pedazos, pero las callecitas angostas y curvas llenas de mercaderías tienen mucho encanto. Aquí se esta en el Medio Oriente, no la India. Las mujeres se tapan la cabeza o usan purdah riguroso, los hombres se visten con túnicas y el Ramadán llena el ambiente con cantos y oraciones desde las mezquitas.
Aqui estan las famosas casas-bote, destiñéndose al sol, casi todas vacías. De todas maneras es bonito recorrer el lago en una Shikara, auténticas góndolas decoradas con cojines y toldos de terciopelos floreados en rojo y oro, como para que el turista se sienta transportado al tiempo y altura de los sultanes.
Aun asi el lago es bello, enorme, lleno de laberintos con cientos de casas bote de nombres grandiosos, jardines flotantes de lotos gigantescos, muchas aves que caminan y se alimentan entre las algas y una luz que se refleja placidamente en el agua tranquila del lago Dal.